Partiendo de la base de los descubrimientos realizados por la NASA sobre ondas del rayo infrarrojo, los científicos japoneses diseñaron un aparato, el Onnetsuki, que emite una pequeña porción de los rayos infrarrojos.
El rayo infrarrojo lejano es una porción del rayo del sol que es absolutamente necesario y esencial para todas las células vivas. Por lo tanto trae innumerables beneficios para la salud. A través del Onnetsuki, el rayo penetra profundamente en el cuerpo, corrige disturbios hormonales, estimula la circulación sanguínea, mejora la función de los órganos, regenera las células, recupera las células degeneradas, facilita la eliminación y desintoxicación y especialmente fortalece el sistema inmunológico.
Hoy en día, en Japón el rayo infrarrojo lejano es usado efectivamente con propósitos médicos y terapéuticos para la salud y el bienestar en general.
El estrés torna el Sistema Nervioso Simpático dominante y activo, debilitando las funciones del Sistema Nervioso Parasimpático. Como consecuencia, la adecuada proporción de nuestros glóbulos blancos, nuestro mecanismo de defensa, pierde su habilidad de lucha siendo esto necesario para hacer frente a las dolencias.
A través de la aplicación del Onnetsuki sobre la columna vertebral, estimulamos el Sistema Nervioso Autónomo, recuperando el equilibrio entre el simpático y el parasimpático. Esa armonía proporciona o aumenta los glóbulos blancos, que es sustancial. Esta es la clave para fortalecer el sistema inmunológico: la fuerza natural de cura de cada persona.
Esta terapia ha tenido muy buenos resultados en algunos casos, asimismo cura diversos tipos de dolencias, como asma, hipertensión, artritis, laberinto, impotencia, infertilidad, artritis reumatoidea, mal de parkinson, problemas de hígado y de riñón, diabetes, cáncer, sida, todos los tipos de dolor y disturbios hormonales.
Esto es posible porque Onnetsuki no trata las dolencias o los síntomas, sino que aumenta y fortalece el propio poder de cura de cada uno. El tratamiento con Onnetsuki no tiene efectos colaterales.
Después de muchas investigaciones y estudios, Paula y Fernando trajeron este aparato Onnetsuki a Brasil con la intención de complementar su técnica de terapia corporal.